LONDRES, Inglaterra.- Los conservadores liderados por David Cameron ganaron las elecciones generales británicas, pero sin lograr la mayoría absoluta, algo que no ocurría desde hace 36 años. Pese a perder, el primer ministro, Gordon Brown, cuyo Partido Laborista ha hecho los peores comicios desde 1983, abrió las negociaciones políticas para buscar formar Gobierno.

Cameron, de 43 años, declaró esta madrugada que, aunque todavía provisionales, los resultados demuestran que los británicos quieren un cambio tras 13 años ininterrumpidos de laborismo. "Está claro que el Gobierno ha perdido su mandato para dirigir el país", declaró. 

Sin embargo, varios diputados laboristas mencionaron la posibilidad de formar una coalición con los liberales demócratas de Nick Clegg. "Las reglas dicen que no es el partido con el mayor número de escaños el que tiene prioridad, sino el Gobierno saliente", afirmó el ministro de Comercio Peter Mandelson. 

En efecto, según la convención constitucional, el premier puede dimitir o mantenerse en el poder para intentar un Gobierno de coalición y someterlo a la confianza del Parlamento. Si los laboristas sumaran sus escaños a los de los liberales demócratas, grandes derrotados de estas elecciones, tendrían más diputados que los conservadores. 

Clegg, que tiene la llave, no descartó la posibilidad, aunque sugirió que Brown debería marcharse, y condicionó cualquier alianza a una reforma de un sistema electoral que perjudica a los pequeños partidos. "Creo que corresponde al Partido Conservador probar que es capaz de gobernar en el interés nacional", señaló, con lo que rompió su neutralidad. 

El proceso hasta la definición de las nuevas autoridades podría ser largo y complicado, y tendría consecuencias en la economía del país que sale a duras penas de la peor crisis desde la Segunda Guerra Mundial. (AFP-NA-Télam-Especial)